Mostrando las entradas con la etiqueta Monsanto. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Monsanto. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de septiembre de 2013

Monsanto renuncia a su lucha por la industria transgénica en Europa


El mayor fabricante de cultivos transgénicos del mundo, Monsanto, anunció hoy que renuncia a seguir intentando introducir plantas modificadas genéticamente al mercado europeo.

“No vamos a hacer ningún trabajo de lobby más para el cultivo en Europa”, aseguró a un diario alemán el portavoz de Monsanto Europa, Brandon Mitcheneer. Esta decisión se tomó en base a la débil demanda de los agricultores.

“Hemos comprendido que por el momento no existe una gran aceptación al respecto”, comentó la portavoz de Monsanto Deutschland, Ursula Lüttmer-Ouazane. Sin resultados favorables para la empresa estadounidense durante años, consideran que seguir sería contraproducente.

El Ministerio de Agricultura alemán rechazó comentar la noticia, pero es conocida su postura contra los productos transgénicos. Una portavoz del mismo dijo que “*las promesas milagrosas de la industria de modificación genética no se han cumplido ni para la agricultura en Europa ni para la agricultura en los países en desarrollo*”.

ALEMANIA CONTRA LOS TRANSGÉNICOS


Desde hace años existe en Alemania un gran movimiento de protesta contra las plantas modificadas genéticamente. El gobierno alemán prohibió en 2009 el cultivo del maiz transgénico MON810 de Monsanto.

Otras empresas como Bayer CropScience, BASF y Syngenta decidieron también abandonar sus negocios de plantas transgénicas en Alemania.

La empresa estadounidense promete ventajas millonarias a través de un incremento de la productividad y un menor esfuerzo para la protección de las plantas a través de las técnicas genéticas.

Sin embargo, defensores del medioambiente temen que se produzcan riesgos incalculables para el entorno si se ponen en circulación semillas modificadas genéticamente.

sábado, 31 de agosto de 2013

Carta Abierta de 800 científicos del mundo a todos los gobiernos pidiendo que suspendan experimentos con transgénicos


Nosotros, los científicos firmantes, llamamos a una suspensión inmediata de toda liberación ambiental de cosechas y productos GM, ya sea comercial y/o en pruebas de campo abierto, por al menos 5 años; para que las patentes sobre procesos vivos, organismos, semillas, líneas celulares y genes sean revocadas y prohibidas; y por una investigación pública comprensiva sobre el futuro de la agricultura y la seguridad alimentaria para todos.

Las patentes sobre las formas de vida y procesos vivos debieran ser prohibidas porque amenazan la seguridad alimentaria, sancionan la biopiratería de conocimientos indígenas y recursos genéticos, violan la dignidad y los derechos humanos básicos, comprometen la salud, obstruyen la investigación científica y médica, y están en contra del bienestar de los animales.

Las cosechas GM no ofrecen beneficio alguno a los agricultores o consumidores. En vez de eso, muchos problemas han sido identificados, incluyendo el arrastre de la producción, uso incrementado de herbicidas, desempeño errático y rendimientos económicos pobres para los agricultores. Las cosechas GM también intensifican el monopolio corporativo sobre el alimento, lo que está empujando a agricultores familiares a la destitución, y previniendo el cambio esencial hacia la agricultura sustentable, que puede garantizar la seguridad alimentaria y la salud alrededor del mundo.

Los riesgos de los GMOs a la biodiversidad y la salud humana y animal son ahora reconocidos por fuentes dentro de los Gobiernos de UK y USA. Consecuencias particularmente graves son asociadas con el potencial de la transferencia horizontal de genes. Estos incluyen la propagación de genes marcadores resistentes a antibióticos, que haría intratables las enfermedades infecciosas, la generación de nuevos virus y bacterias que causan enfermedades, y mutaciones dañinas que pueden llevar al cáncer .

En el Protocolo de Bioseguridad de Cartagena, negociado en Montreal en enero del 2000, más de 130 gobiernos se han comprometido a implementar el principio precautorio y asegurar que las legislaciones de bioseguridad a nivel nacional e internacional tomen precedencia por sobre los acuerdos financieros o de comercio de la World Trade Organization.

Estudios sucesivos han documentado la productividad y los beneficios sociales y ambientales de la agricultura sustentable, de bajo insumo y orgánica, tanto en el Norte como el Sur. Ofrecen la única forma práctica de restaurar la tierra agrícola degradada por las prácticas agrícolas convencionales, y empoderar a los pequeños agricultores familiares para combatir la pobreza y el hambre.

Urgimos al Congreso de USA a rechazar las cosechas GM, declararlas riesgosas y contrarias al interés de los agricultores familiares; y de apoyar la investigación y desarrollo de métodos agrícolas sustentables que pueden beneficiar de manera concreta a los pequeños agricultores alrededor del mundo.  

Nosotros, los científicos firmantes, llamamos a la inmediata suspensión de toda liberación ambiental de cosechas y productos GM, ya sea comerciales y en pruebas de campo abierto, por al menos 5 años; para que sean revocadas y prohibidas las patentes sobre procesos vivos, organismos, semillas, líneas celulares y genes ; y por una investigación pública exhaustiva sobre el futuro de la agricultura y la seguridad alimentaria para todos.  

1. Las patentes sobre las formas de vida y los procesos vivos debieran ser prohibidos ya que amenazan la seguridad alimentaria, sancionan la biopiratería de conocimientos indígenas y los recursos genéticos, violan la dignidad y derechos humanos básicos, comprometen la salud, obstruyen la investigación médica y científica y están en contra del bienestar animal(1). Las formas de vida tales como organismos, semillas, líneas celulares y genes son descubrimientos, y por lo tanto, no son patentables. Las técnicas actuales GM, las cuales explotan los procesos vivos, son poco fiables, incontrolables e impredecibles, y no califican bajo invenciones. Más aun, estas técnicas son inherentemente inseguras, así como muchos organismos y productos GM.

2. Cada vez se vuelve más claro que las cosechas GM actuales no son ni necesarias ni beneficiosas. Son una distracción peligrosa que previene el cambio esencial hacia prácticas agrícolas sustentables que pueden garantizar la seguridad alimentaria y la salud alrededor del mundo.

3. Dos simples características dan cuenta de las casi 40 millones de hectáreas de cosechas GM criadas desde 1992(2). La mayoría (71%) son tolerantes a herbicidas de amplio espectro, con corporaciones manipulando plantas para que sean tolerantes a su propia marca de herbicida, mientras que el resto son manipuladas con toxinas Bt para matar plagas de insectos. Una inspección universitaria de 8200 pruebas de campo de las más amplias cosechas GM criadas, soya tolerante a herbicidas, reveló que la producción es un 6.7% menor, y que requería de dos a cinco veces más de herbicidas que las variedades no- GM(3). Esto ha sido confirmado por el estudio más reciente de la University of Nebraska(4). Oros problemas han sido identificados: desempeño errático, susceptibilidad a enfermedades(5), aborto de frutos(6) y rendimiento económico pobre para los agricultores(7).

4. De acuerdo al programa alimentario de la ONU, hay suficiente alimento para alimentar al mundo, 1.5 veces más. Mientras que la población mundial ha crecido 90% en los últimos 40 años, la cantidad de comida per cápita se ha incrementado en un 25%, sin embargo, 1 billón de personas pasan hambre(8). Un nuevo reporte de la FAO confirma que habrá suficiente o más alimento para suplir las demandas globales, sin tomar en cuenta ninguna mejora en el rendimiento que pueda resultar de las cosechas GM hacia el 2030(9). Es a causa del creciente monopolio corporativo que opera bajo la economía globalizada la razón de que los pobres cada vez son más pobres y hambrientos(10). Los agricultores familiares alrededor del mundo han sido llevados a la destitución y al suicidio, por las mismas razones. Entre 1993 y 1997, el número de predios de tamaño mediano en USA ha caído en 74,440(11), y los agricultores ahora están recibiendo costos de producción por bajo del promedio para sus productos(12). La población agrícola en Francia y Alemania ha caído en un 50% desde 1978(13). En UK, 20.000 puestos de trabajo agrícola se perdieron sólo en el pasado año, y el Primer Ministro ha anunciado un paquete de ayuda de £200millones(14). Cuatro corporaciones controlan el 85% del comercio mundial de cereales hacia finales del 1999(15). Las fusiones y adquisiciones continúan.

5. La nueva patente sobre las semillas intensifican el monopolio corporativo al prevenir que los agricultores guarden y replanten sus semillas, lo cual es aún practicado por la mayoría de los agricultores del Tercer Mundo. Para poder proteger sus patentes, las corporaciones continúan con el desarrollo de tecnologías terminator, lo que significa que las semillas GM cosechadas no germinarán, a pesar de la oposición mundial  de agricultores y la sociedad civil en general(16).

6. Christian Aid, una importante organización de caridad que trabaja con el Tercer Mundo, concluyó que las cosechas GM causarán cesantía, exacerbarán la deuda del Tercer Mundo, amenazarán los sistemas agrícolas sustentables y dañarán el ambiente. Predicen hambruna para los países más pobres(17). Los gobiernos africanos han condenado la declaración de Monsanto de que se necesitan a los GMOs para alimentar a los hambrientos del mundo: “Objetamos fuertemente que la imagen de los pobres  y hambrientos de nuestros países esté siendo usada por corporaciones multinacionales gigantes para presionar por una tecnología que no es ni segura, amigable con el medio ambiente, o de ningún beneficio económico para nosotros… creemos que destruirá la diversidad, los conocimientos locales y los sistemas de agricultura sustentable que nuestros agricultores han desarrollado por milenios y…socavan nuestra capacidad de alimentarnos a nosotros mismos.(18)” un mensaje del movimiento Campesino de Filipinas a la Organization for Economic Cooperation and Development (OECD) de países industrializados, declara, “La entrada de los GMOs intensificará con seguridad la falta de tierras, el hambre y la injusticia.(19)”

7. Una coalición de grupos de agricultura familiar en USA ha emitido una comprensiva lista de exigencias, incluyendo la prohibición sobre la propiedad de toda forma de vida; suspensión de ventas, liberaciones ambientales y futuras aprobaciones de todas las cosechas y productos GM pendientes a una evaluación independiente y comprensiva de los impactos sociales, ambientales de salud y económicos, y que las corporaciones sean responsables de todos los daños derivados de cosechas y productos GM en ganado, seres humanos y el ambiente(20). También exigen una moratoria de todas las fusiones y adquisiciones corporativas, de la clausura de predios, y que terminen con las políticas que sirven los intereses de los grandes del agro negocio a expensas de los agricultores familiares, contribuyentes y el ambiente(21). Han montado una demanda en contra de Monsanto y otras nueve corporaciones por prácticas monopólicas y por endosar las cosechas GM  sobre los agricultores sin estudios de impactos de seguridad y ambientales adecuados(22).

8. Algunos de los riesgos de las cosechas GM son de conocimiento público por los gobiernos de UK y USA. El Ministerio de Agricultura, Acuicultura y Alimentos de UK (MAFF) ha admitido que la transferencia de cosechas GM y el polen más allá de los predios plantados es inevitable(23), y esto ya ha resultado en malezas tolerantes a herbicidas(24). Un reporte interino auspiciado por el Gobierno de UK de pruebas de campo confirmó la hibridación entre parcelas adyacentes de diferentes variedades de raps GM tolerantes a herbicidas, lo que conllevó en híbridos tolerantes a múltiples herbicidas. Además, la colza GM y sus híbridos se encontraron como voluntarios  en cosechas subsecuentes de trigo y cebada, los cuales debían ser controlados con herbicidas standard(25). Las pestes de insectos resistentes a la Bt han evolucionad en respuesta a la presencia continua de toxinas en las plantas GM a lo largo de la estación de crecimiento, y la Environment Protection Agency de USA está recomendando a los agricultores que planten hasta aun 40% de cosechas no GM para así crear un refugio para las pestes de insectos no resistentes(26).

9. La amenaza a la biodiversidad de las principales cosechas GM ya comercializadas se está siendo cada vez más clara. Los herbicidas de amplio espectro usados junto a las cosechas GM tolerantes a herbicidas diezman las especies silvestres de plantas indiscriminadamente, también son tóxicos para los animales. El Glufosinato causa malformaciones congénitas en mamíferos(27), y el glifosato está ligado al linfoma  no- Hodgkin(28). Las cosechas GM con toxinas Bt matan insectos beneficiosos como abejas(29) y crisopas(30), y se ha encontrado que el polen del maíz Bt es letal para las mariposas (31) así como también para el picaflor golondrina(32). La toxina Bt es exudada desde la raíz de las plantas Bt hacia la rizosfera, en donde es rápidamente descompuesta con las partículas del suelo y se convierte en una protección contra la degradación. Ya que la toxina está presente de una forma activa y no selectiva, las especies objetivas y no objetivas serán afectadas(33), con golpes de efectos sobre las especies que están sobre la tierra.

10. Los productos resultantes de organismos genéticamente manipulados también pueden ser riesgosos. Por ejemplo, un lote de triptófano producido por microorganismos GM fue asociado con al menos 37 muertes y 1500 enfermedades serias(34). La Hormona de Crecimiento Bovino genéticamente manipulada, inyectada a las vacas para que así aumenten su producción de leche, no sólo causa un sufrimiento y enfermedad excesiva par alas vacas, si no que también incrementa el IGF-1 en la leche, la cual está ligada a cáncer de mama y de la próstata en humanos(35). Es vital que el público sea protegido contra todo producto GM, y no sólo aquellos que contengan proteína o ADN transgénico. Esto es porque el proceso mismo de la manipulación genética, al menos de la forma en que se practica actualmente, es inherentemente insegura.

11. Memorandums secretos de la US Food and Drug Administration revelaron que ignoraron las advertencias de sus propios científicos sobre que la ingeniería genética es un nuevo punto de partida y que introduce nuevos riesgos. Más aun, la primera cosecha GM en ser comercializada – el tomate Flavr Savr – no aprobó las pruebas toxicológicas requeridas(36). Desde entonces, no se ha hecho ninguna prueba científica de seguridad hasta que el Dr. Arpad Pusztai y sus colaboradores en UK posaron serias preocupaciones sobre la seguridad de papas GM que estaban investigando. Concluyeron que una parte significativa de los efectos tóxicos puede ser atribuida debido a la “construcción [del gen] o la transformación genética (o ambas)”, usado al fabricar las plantas GM(37).


12. La seguridad de los alimentos GM fue disputada públicamente por el Profesor Bevan Moseley, genetista molecular y actual Director del Working Group on Novel Foods en el Comité Científico de Alimentos de la UE(38). Puso su atención en los efectos imprevistos inherentes a la tecnología, enfatizando que la próxima generación de alimentos GM – los llamados  ’neutraceuticos’ o ‘alimentos funcionales’, tales como el arroz “enriquecido” con vitamina A- posaría incluso más amenazas a la salud debido a la complejidad creciente de las construcciones génicas.

13. La ingeniería genética introduce nuevos genes y nuevas combinaciones de material genético construidas en laboratorio dentro de las cosechas, Ganado y microorganismos(39). Las construcciones artificiales son derivadas del material genético de virus patógenos y otros parásitos, así como también de bacterias y otros organismos, e incluyen el código de genes para la resistencia antibiótica. Las construcciones son diseñadas para desmantelar las barreras entre las especies y para superar los mecanismos que previenen que el material genético foráneo sea insertado dentro de los genomas. La mayoría de ellos nunca han existido en la naturaleza en el curso de billones de años de evolución.

14. Estas construcciones son introducidas dentro de las células por medio de métodos invasivos que llevan a la inserción aleatoria de genes foráneos dentro de los genomas(la totalidad de todo el material genético de una célula u organismo). Esto eleva la posibilidad de efectos impredecibles y aleatorios, incluyendo groseras anormalidades en animales y toxinas y alergénicos inesperados en las cosechas de alimento.

15. Una construcción practicada comúnmente en prácticamente todas las cosechas GM ya comercializadas o bajo pruebas de campo involucra un gen interruptor (promotor) desde el virus mosaico de la coliflor (CaMV) empalmado luego del gen foráneo (transgen) para así hacer que se sobre- exprese continuamente(40). Este promotor CaMV está activo en todas las plantas, en levadura, algas y E. coli. Recientemente hemos descubierto que incluso está activo en huevos de anfibios(41) y extractos de células humanas(42). Posee una estructura modular, y es intercambiable, en parte, o en su totalidad con promotores de otros virus para infectar virus. También posee una “zona caliente de recombinación”, sonde es propenso a quebrarse y unirse a otro material genético(43).

16. Por estas y otras razones, el ADN transgénico- la totalidad de construcciones artificiales transferidas dentro del GMO- pueden ser más inestables y propensos a transferirse nuevamente a especies no relacionadas; potencialmente a todas las especies que interactúen con el GMO(44).

17. La inestabilidad del ADN transgénico en plantas GM es bien conocida(45). Los genes GM son a menudo silenciados, pero también ocurre la pérdida de parte o la totalidad del ADN transgénico, incluso durante generaciones tardías de propagación(46). Estamos concientes de la evidencia no publicada para la estabilidad a largo plazo de insertos GM en términos de estructura o ubicación en el genoma de la planta en cualquiera de las líneas GM ya comercializadas o bajo pruebas de campo.

18. Los riesgos potenciales de la transferencia horizontal de genes GM incluyen la diseminación de genes resistentes a antibióticos en patógenos, la generación de nuevos virus y bacterias que causan enfermedades y mutaciones a raíz de la inserción aleatoria de ADN foráneo, algunos de los cuales pueden llevar a cáncer en células mamíferas(47). La habilidad del promotor CaMV de funcionar en todas las especies, incluyendo la humana, es particularmente relevante para los riesgos potenciales de la transferencia horizontal de genes.

19. La posibilidad de que ADN desnudo o libre sea recogido por células mamíferas es mencionada explícitamente en el borrador de la guía de la US Food and Drug Administration (FDA) para la industria de genes marcadores resistentes a antibióticos(48). Comentando el documento de la FDA, el MAFF notó que el ADN transgénico puede ser transferido no sólo por ingesta, si no que también por contacto con polvo de plantas y polen del aire durante el trabajo agrícola y el procesado de alimentos(49). Esta advertencia es aun más significativa con el reciente reporte de la Jena University en Alemania, donde experimentos de campo indicaron que los genes GM pueden haber sido transferidos vía polen GM dentro de la bacteria y levadura en el intestino de las larvas de abeja(50).

20. El ADN de la planta no se degrada fácilmente durante la mayoría del procesamiento comercial de alimentos(51). Los procedimientos tales como trituración y molienda dejan el ADN del grano mayormente intacto, así como también durante el tratamiento con calor a 90°C. Las plantas puestas en silos mostraron una pequeña degradación del ADN, y un reporte especial de MAFF de UK advierte en contra del uso de plantas o desechos de plantas GM al alimentar animales.

21. La boca humana contiene bacterias que se ha demostrado poseen y expresan ADN desnudo que contiene genes de Resistencia a los antibióticos, y bacteria similar transformable está presente en los tractos respiratorios(52).

22. Se encuentra que los genes marcadores resistentes a antibióticos de plantas GM se transfieren horizontalmente a la bacteria y fungi del suelo en laboratorio(53). Monitoreo de predios reveló que el ADN de la remolacha azucarera GM persiste en el suelo por hasta dos años después de ser plantada la cosechas GM. Y hay evidencia que sugiere que partes del ADN transgénico se han transferido horizontalmente a la bacteria en el suelo(54).

23. Estudios recientes en terapia de genes y ácido nucleico (tanto ADN como ARN) en vacunas dejan muy pocas dudas que los ácidos nucleicos desnudos/libres pueden ser adoptados, y en algunos casos, incorporados dentro del genoma de todas las células mamíferas, incluyendo aquellas de los seres humanos. Los efectos adversos ya se están observando, incluyendo shock tóxico agudo, reacciones inmunológicas tardías y reacciones autoinmunes(55).

24. La British Medical Association, en su reporte interino (publicado en Mayo, 1999), llamo a una moratoria indefinida sobre la liberación de los GMOs hasta que sean efectuados más investigaciones sobre nuevas alergias, la propagación de genes resistentes a antibióticos y los efectos del ADN transgénico.

25. En el Protocolo de Bioseguridad de Cartagena, negociado exitosamente en Montreal en junio del 2000, más de 130 gobiernos han accedido a implementar el principio precautorio, y asegurar que las legislaciones de bioseguridad, tanto nacionales como internacionales tomen precedencia por sobre los acuerdos financieros o de comercio de la WTO. Similarmente, delegados en la Codex Alimentarius Commission Conference en Chiba Japón, Marzo 2000, han acordado preparar rigurosos procedimientos regulatorios para los alimentos GMO que incluyen evaluación de pre- mercado, monitoreo de largo plazo para impactos a la salud, pruebas de estabilidad genética, toxinas, alergénicos y otros efectos involuntarios(56). El Protocolo de Bioseguridad de Cartagena está firmado por 68 Gobiernos en Nairobi en Mayo, 2000.

26. Urgimos a todos los Gobiernos de tomar medidas necesarias de la evidencia substancial sobre amenazas actuales o sospechadas que surgen de la tecnología GM y muchos de sus productos, y de imponer una moratoria inmediata sobre toda liberación futura, incluyendo pruebas a campo abierto, de acuerdo al principio precautorio así como también la ciencia sólida.

27. Estudios sucesivos han documentado la productividad y sustentabilidad de la agricultura familiar en el Tercer Mundo así como también en el Norte(57). La evidencia tanto del Norte como el Sur indica que la agricultura a menor escala es más productiva, más eficiente y contribuye más al desarrollo económico que la agricultura a gran escala. Los pequeños agricultores tienden a ser mejores administradores de los recursos naturales, conservar la biodiversidad y salvaguardar la sustentabilidad de la producción agrícola(58). Cuba respondió a la crisis económica precipitada por el quiebre del Bloque Soviético en 1989 al convertirse de una agricultura de gran escala convencional, monocultivos altos en insumos por una agricultura pequeña orgánica o semi- orgánica, doblando la producción de alimentos con la mitad de los insumos anteriores(59).

28. Un enfoque agroecológico posee una gran promesa para la agricultura sustentable en países en vías de desarrollo, al combinar los conocimientos de la agricultura local y técnicas ajustadas a las condiciones locales con el conocimiento científico occidental contemporáneo(60). El rendimiento se ha doblado y triplicado y aun están incrementando. Un estimado de 12.5 millones de hectáreas en todo el mundo ya son trabajadas exitosamente de esta forma(61). Es ecológicamente racional y accesible para los pequeños agricultores. Recupera la tierra agrícola marginalizada por la agricultura intensiva convencional. Ofrece la única forma práctica de restaurar la tierra agrícola degradada por prácticas agronómicas convencionales. Lo mejor de todo, empoderar a los pequeños agricultores familiares para combatir la pobreza y el hambre.

29. Urgimos a todos los gobiernos a rechazar las cosechas GM sobre la base de que son riesgosas y contrarias al uso sustentable de los recursos. En vez de eso, debieran apoyar la investigación y el desarrollo de métodos agrícolas sustentables que de verdad pueden beneficiar a los agricultores familiares en todo el mundo.

Las semillas del suicidio


Muchos agricultores de India se han suicidado al quedar en la ruina total por culpa de las semillas transgénicas impuestas por la multinacional Monsanto.

"Monsanto es una empresa agrícola. 
Aplicamos la innovación y la tecnología 
para ayudar a los agricultores de todo 
el mundo a producir más conservando más".

"Producir más y conservar más mejorando 
la vida de los agricultores".

Estas son las promesas que encontramos en el sitio web de Monsanto India, acompañadas por fotografías de sonrientes y prósperos agricultores del Estado de Maharashtra. Se trata de un intento desesperado de Monsanto y de su maquinaria de relaciones públicas para desvincular la epidemia de suicidios de agricultores indios del creciente control que ejerce la empresa sobre el suministro de semillas de algodón (actualmente Monsanto controla el 95% de las semillas de algodón de la India). El control de las semillas es el primer eslabón de la cadena alimentaria ya que las semillas son la fuente de la vida. Cuando una empresa controla las semillas controla la vida, especialmente la vida de los agricultores.

El concentrado control que Monsanto ejerce sobre el sector de las semillas tanto en la India como en todo el mundo es un hecho altamente preocupante y es lo que conecta entre sí los suicidios de agricultores en la India, los juicios “Monsanto versus Percy Schmeiser” en Canadá y “Monsanto versus Bowman” en los EEUU, y la demanda por valor de 2.200 millones de dólares interpuesta contra Monsanto por agricultores brasileños por injusto cobro de royalties.

Gracias a sus patentes de semillas Monsanto se ha convertido en el "Señor de la Vida" de nuestro planeta, recaudando ingresos en concepto de renovación de la vida de los agricultores, los criadores originales.

Las patentes de las semillas son ilegítimas porque introducir un gen tóxico en una célula vegetal no es "crear" o "inventar" una planta. Las semillas de Monsanto son semillas de engaño: el engaño de decir que Monsanto es creador de semillas y de vida, el engaño de que mientras Monsanto demanda a los agricultores y los asfixia en deudas pretende hacernos creer que trabaja en pro de su bienestar, y el engaño de que los OGM (organismos genéticamente modificados) están alimentando al mundo. Los OGM no están consiguiendo controlar las plagas y las mañas hierbas, y en cambio han provocado la aparición de superpestes y superhierbas.

La entrada de Monsanto en el sector indio de las semillas fue posible gracias a una política de semillas impuesta en 1988 por el Banco Mundial, que obligó al Gobierno de la India a desregular el sector de las simientes. Cinco cosas cambiaron con la entrada de Monsanto: en primer lugar, las empresas indias quedaron encadenadas en joint-ventures y acuerdos de concesión de licencias y aumentó la concentración en el sector de las semillas. En segundo lugar, las semillas que habían constituido el recurso común de los agricultores se convirtieron en "propiedad intelectual" de Monsanto, que comenzó a cobrar regalías por ellas haciendo que aumentara su coste. 

En tercer lugar, las semillas de algodón de polinización abierta fueron desplazadas por las semillas híbridas, incluidas las híbridas transgénicas. De esa manera, un recurso renovable se convirtió en un producto patentado no-renovable. En cuarto lugar, el algodón, que hasta entonces se había cultivado en combinación con otros cultivos alimentarios, ahora debía ser cultivado en régimen de monocultivo, lo que implicaba mayor vulnerabilidad ante plagas, enfermedades, sequías y malas cosechas. En quinto lugar, Monsanto comenzó a subvertir los procesos de regulación de la India y, de hecho, comenzó a utilizar recursos públicos para impulsar sus híbridos no renovables y sus transgénicos a través de las llamadas asociaciones público-privadas (PPP/Public-Private Partnerships).

En 1995 Monsanto presentó en la India su tecnología Bt a través de una joint-venture con la compañía india Mahyco. En 1997-98 Monsanto comenzó a ensayar ilegalmente sobre el terreno su algodón transgénico Bt y anunció que al año siguiente iniciaría la venta comercial de las semillas. Desde 1989 la India cuenta con una normativa para regular los cultivos transgénicos en el marco de la Ley de Protección del Medio Ambiente. Para realizar ensayos con cultivos transgénicos es preceptivo obtener la correspondiente autorización del Comité de Aprobación de Ingeniería Genética dependiente del ministerio de Medio Ambiente. La Fundación de Investigación para la Ciencia, Tecnología y Ecología demandó a Monsanto ante el Tribunal Supremo de la India y Monsanto no pudo empezar a comercializar sus semillas de algodón Bt hasta el 2002.

Y tras el informe condenatorio del comité parlamentario de la India sobre cultivos Bt de agosto del 2012, el panel de técnicos expertos nombrados por la Corte Suprema recomendó una moratoria de 10 años para los ensayos sobre el terreno de cualquier tipo de cultivo transgénico así como la paralización de todos los ensayos en curso.

Sin embargo, para entonces la agricultura india ya se había transformado.
El monopolio de Monsanto sobre las semillas, la destrucción de las alternativas, la obtención de superganancias en concepto de regalías y la creciente vulnerabilidad de los monocultivos ha creado un contexto que propicia el incremento de las deudas, los suicidios y la angustia agrícola que alimenta la epidemia de suicidios de los agricultores indios. Este control sistémico se ha intensificado con el algodón Bt. Por eso la mayoría de los suicidios se producen en la franja algodonera.

Una asesoría interna del Ministerio de Agricultura de la India de enero del 2012 informó de lo siguiente a los Estados indios productores de algodón: "Los productores de algodón atraviesan una profunda crisis desde que optaron por el algodón Bt. La ola de suicidios de agricultores en 2011-12 ha sido particularmente severa entre los productores de algodón Bt".

El Estado indio con mayor superficie dedicada al cultivo del algodón Bt es Maharashtra, que es también el lugar donde los suicidios de agricultores son más numerosos. Los suicidios aumentaron tras la introducción del algodón Bt: la recaudación de royalties por parte de Monsanto y el elevado costo de las semillas y los productos químicos han ahogado en deudas a los campesinos. Según datos del Gobierno de la India, casi el 75% de la deuda rural proviene de la compra de insumos. A medida que crecen las ganancias de Monsanto crece también la deuda de los agricultores. Es en este sentido sistémico en el que las semillas de Monsanto son semillas de suicidio.

El punto culminante de las semillas de suicidio lo constituye la tecnología que Monsanto ha patentado para crear semillas estériles (apodada “Tecnología Terminator” por los medios de comunicación, la tecnología de semillas estériles es un tipo de Tecnología de Uso Restrictivo de Genes [Gene Use Restriction Technology – GRUT] en virtud del cual la semilla producida por un cultivo no puede reproducirse: las cosechas no producen semillas viables o producen descendientes viables con genes específicos apagados). El Convenio sobre la Diversidad Biológica ha prohibido su uso. De no haberlo hecho, Monsanto habría obtenido con sus semillas beneficios incluso mayores.
El discurso de Monsanto sobre "tecnología" trata de ocultar que su verdadero objetivo es el control de la simiente y que la ingeniería genética es simplemente un instrumento para controlar semillas y alimentos a través de patentes y derechos de propiedad intelectual.

En el Acuerdo de la OMC sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio un representante de Monsanto admitió que ellos son "simultáneamente la persona que diagnostica al paciente y su médico" cuando redactan sus patentes sobre formas de vida que van desde los microorganismos hasta plantas. Impedir que los agricultores guarden semillas y que las utilicen de forma soberana era el objetivo principal. Actualmente Monsanto está ampliando sus patentes a las semillas mejoradas convencionalmente, como es el caso del brócoli, el pimiento o el trigo bajo en gluten que había pirateado de la India y que denunciamos ante la Oficina de Patentes Europea como un caso de biopiratería.

Por eso hemos puesto en marcha Fibres for Freedom (Fibras de la libertad) en el corazón del cinturón suicida del algodón Bt de Monsanto en Vidharba. Hemos creado bancos comunitarios de semillas autóctonas y ayudamos a los agricultores a que se pasen a la agricultura orgánica. Sin semillas transgénicas no hay deuda ni suicidios.

Vandana Shiva
Directora de la Fundación Navdanya
Publicado en: http://www.rebelion.org

Tomado de: http://www.eco-sitio.com.ar/

viernes, 30 de agosto de 2013

Transgénicos: ¿20 años alimentando o engañando al mundo? (Primera entrega)


¿Qué es un transgénico?

Un transgénico (organismo genéticamente modificado u OGM) es un ser vivo creado artificialmente con una técnica que permite insertar a una planta o a un animal genes de virus, bacterias, vegetales, animales e incluso de humanos. Por ejemplo, los biotecnólogos pueden tomar el gen de una bacteria e insertarla en el maíz, creando un organismo vivo completamente nuevo, esto con el fin de producir una sustancia insecticida; o, bien, insertarle un gen para darle resistencia a herbicidas.
Esta técnica permite a los biotecnólogos saltarse la selección natural al intercambiar genes entre especies e incluso reinos que naturalmente no podrían cruzarse. El objetivo de la biotecnología aplicada a la agricultura es controlar la producción de alimentos, a fin de lograr mayores ganancias para empresas como Monsanto, Bayer, Syngenta, Pioneer y Dow Agroscience, que al desarrollar estos organismos tratan de controlar los granos básicos que alimentan a la humanidad como maíz, soya, canola, algodón, sorgo, arroz y trigo.

Persisten los mitos y crecen las mentiras, vivamente alimentadas por la industria, sobre los supuestos
beneficios de los cultivos transgénicos. 
Estos engaños se pueden resumir en cinco: que alimentarán al mundo, que producen más, que eliminarán el uso de los agroquímicos, que coexisten armoniosamente con otros cultivos y que son absolutamente seguros para el medio ambiente y la salud.

Desmontar el engaño es sencillo, sólo se trata de echar una mirada, desapasionada y objetiva, a lo que de verdad está pasando en el campo, con datos de la propia industria1.

La conclusión, después de veinte años de siembra transgénica comercial, es clara: ninguna de las promesas se está cumpliendo, más bien todo lo contrario. 




La multinacional Monsanto, es la mayor productora de semillas transgénicas y de pesticidas en el mundo. Invierte anualmente miles de millones de dólares en publicidad y sobornos para imponer sus productos con el sofisma de que quiere solucionar el problema alimentario de la humanidad , siendo que sus intereses están encaminados a monopolizar la producción de alimentos para su exclusivo provecho.

PRIMER MITO. 
Los cultivos transgénicos
eliminarán el hambre en el mundo

Este es probablemente el argumento favorito entre quienes promueven esta tecnología. Lo repiten en todos los escenarios: «no podemos alimentar a un mundo con cada vez más personas sin el uso de los transgénicos». Pero hay tres constataciones que ponen las cosas en su sitio:

• Los datos de la FAO muestran claramente, año tras año, que a nivel mundial se producen alimentos más que suficientes para alimentar a todo el mundo.

El hambre no es meramente una cuestión de productividad, es una cuestión de acceso a la tierra y al resto de recursos necesarios para producir alimentos.

¡El hambre, en definitiva, es consecuencia de la pobreza y la exclusión!

•• Los cultivos transgénicos que hoy se producen a nivel comercial no están pensados para para
combatir el hambre presente en los países del Sur.

No hablamos de cereales destinados directamente a la alimentación de personas sino que hoy, la casi totalidad del área plantada con transgénicos en el mundo, se reduce a cuatro cultivos: soja, maíz, colza y algodón. Los tres primeros se dedican casi por entero a la producción de piensos para ganadería en EEUU y Europa; combustibles para coches y aceites industriales; y el último se usa para fabricar ropa.

••• En cambio, sí que existe —y muy dolorosamente—una correlación directa entre los cultivos transgénicos y el incremento de hambre en el mundo rural. En países como Brasil y Argentina las gigantescas plantaciones de maíz y soja transgénica—allí les llaman desiertos verdes— expulsan a las gentes de sus tierras y les privan —les roban— de su medio de subsistencia. Y, efectivamente, la consecuencia es hambre, miseria e intoxicaciones para mucha gente del campo. ¡Los cultivos transgénicos ocupan millones de hectáreas de tierras agrícolas fértiles que podrían usarse para producir alimentos!

El año en que se hizo el primer cultivo comercial de OMG sufrieron los efectos del hambre en el mundo unos 80 millones de personas, ahora, con millones de hectáreas cultivadas con OMG la cifra ha aumentado a más de 1000 millones. ¿Por qué?


SEGUNDO MITO. 
Los cultivos transgénicos producen más.



Esto, más que un mito, 
es de nuevo una mentira.

Genéticamente hablando, la productividad de un cultivo es demasiado compleja para poder manipularla tan fácilmente, se trata de seres vivos y complejos, no jugamos con piezas de Lego. Depende de muchos factores genéticos pero también de muchos otros elementos. E incluso si «todo
estuviera en los genes», la clase científica nunca ha logrado transferir y hacer funcionar más de dos o tres genes a la vez. ¡El gen de la productividad no existe!

Esto se muestra claramente con datos en el país donde han estado sembrando transgénicos desde hace más tiempo:

EE.UU. El estudio más amplio y riguroso al respecto lo elaboró la Union of Concerned Scientist que analizó el historial de 20 años de cultivo transgénico en este país. Su conclusión explica que la soja y maíz transgénicos, modificados para resistir altas dosis de herbicidas, no tienen más productividad que las plantas y métodos convencionales.


 También calculan que del incremento de productividad que han tenido las cosechas de maíz en los últimos 20 años, el 86% se ha debido a métodos y prácticas convencionales.

Otros estudios muestran que la productividad de los transgénicos es actualmente más baja que la de los cultivos convencionales.

No debemos perder la realidad de vista pues, como veremos más abajo, las empresas transgénicas solo han logrado llevar dos novedades de sus laboratorios al campo en los 20 años o más que llevan investigando, y ninguno de las dos tiene que ver con la productividad.

Transgénicos, una ciencia que no avanza

Los transgénicos están en manos de muy pocas empresas, la más conocida Monsanto, que junto con
Dupont, Syngenta, BASF, Bayer y Dow dominan la mayor parte de las investigaciones y patentes transgénicas,
acaparan el 60% del mercado mundial de semillas y controlan el 76% del mercado mundial de agroquímicos.

La «ciencia» de tales empresas solo ha conseguido dos aplicaciones. Por un lado los llamados cultivos
tolerantes a herbicidas y, por el otro, los que llevan el gen Bt, que les dota de poder insecticida.

En el pasado 2012, el 59% del área cultivada comercialmente con transgénicos en el mundo fueron cultivos con tolerancia o resistencia al herbicida glifosato —el herbicida patentado originalmente por la misma multinacional Monsanto—, el 26% son cultivos insecticidas con el gen Bt, y el 15% llevaban las dos características.

Después de más de 20 años investigando y de millones de euros en inversiones ¿hay que hablar de «revolución
biotecnología» por un par de novedades? Las aplicaciones reales que hoy tienen los transgénicos demuestran
cuáles son los verdaderos intereses de la industria, que se convierten en riesgos para la salud y los
ecosistemas, y dependencia para las y los agricultores.

Próxima entrega: Mitos 3, 4 y 5.